diariodeunacomunicadora

- Puedes burlarte y decir que fui la ingenua que se enamoró en éste juego de doble filo, porque ya no me importa. Puedes mirar a tu alrededor y muchas alegarán de que el control y la frialdad es la nueva clave del presente; sin embargo, soy diferente y si tú no te encantas con como soy: no es tu culpa, hay cosas que simplemente: jamás se dan y lo entiendo, por eso ya me voy. Gracias por todo. Fuiste una linda etapa que me enseñó. Estoy feliz de lo que abrigué en mi corazón ya que valoro mis sentimientos y jamás me avergonzaré de ellos. Y umm sé que uno no siente en un día ni deja de sentir en dos, pero las cosas se superan y un día volveremos a conversar y podré sonreírte con toda mi paz. Ya… ya me voy… –Ella lo miró sonrojada, sonrió nerviosa, se paró de puntitas, le dio un beso en los labios a medida de despedida y se giró para irse caminando, lentamente, bajo la lluvia de verano.